Qué seríamos sin el Messenger
¿Alguien se acuerda cómo era el mundo cuando trataba de ser mundo sin el Messenger? ¿Acaso ha pasado mucho tiempo desde entonces? Desde que tengo uso de razón he mantenido siempre estrecha relación con personas muy cercanas que residen fuera del país. Mis padres, por ejemplo, viven en Nueva York desde hace mil años. Y los primeros en que mi padre estuvo lejos fueron realmente complicados básicamente por un problema de comunicación. No había facilidades telefónicas como ahora y los correos eran físicos y vía aérea, o sea, cada buena cantidad de días y bajando [1].
Hoy no concibo la idea de escribir cartas a mano. Creo que muy poco ya, a estas alturas, redacto algo a mano. Y si lo hago, minutos después ando con un terrible dolor de muñeca y una tensión muscular que me afecta hasta el codo. De ello convengo que el e-mail sea el mejor invento y que Internet –incluido spam, pornografía y comida chatarra, o todos juntos más bien– sea el mejor pasatiempo. Y las cabinas no mienten. Mi correspondencia con muchísima gente es desde hace buen tiempo bastante frecuente y tengo noticias de familiares constantemente. Sin embargo el Messenger... ¡Qué sería del mundo sin el MSN! Es que, fíjense, cómo pudo la gente mayor vivir en este planeta sin las mil formas de decir las cosas a punta de emoticones. Entonces no les quedaba otra que expresarse, reinventarse en detalles, o sea, una pérdida de tiempo [2]. Porque sin el Messenger, señores, no somos nada. ¡Nada! Y me explico:
El hombre no es humano sin el Messenger, y punto. Así de trágico y contundente. Porque si un día al mundo –simplemente porque es mundo– se le ocurre eliminar el MSN, o sea, desaparecerlo de la faz de la tierra, claramente morimos todos. ¡Todos! Y dos-puntos-abro-paréntesis. La tristeza. Porque y entonces cómo, y ahí sí que Hamlet encuentra la respuesta de su vida porque Ser ya fue y comienza la noche bien oscura del No Ser. Y es que sin Messenger no somos. Dejamos el alma en una ventana. Y desde ese momento este mundo azul aparecería como una figurita roja de “No Conectado”.
En estos tiempos que corren como locos, en que la Globalización es ama y señora de todas las bestias, en que el Fly-away es el último grito de la moda telecomunicativa, estar “No Conectado” significa un adiós a las armas a la idea de vivir todos juntos y revueltos y en paradero virtual, es decir, colgar las tangas y apagar el playback. Tan trágico como volver a foja cero. Y el cero, qué duda cabe, es siempre sinónimo de aburrimiento. Por eso la necesidad del Messenger. De vivir con él, de él y para él. Porque se ha convertido en el estilo y modo de vida. En la panacea de los que siempre están, los que se van y los que nunca han salido. Y sólo por eso vale dos-puntos-cierro-paréntesis, con todo y nostálgico sufrimiento.
El Messenger ha destronado a todo rey, ha desbaratado todo plan revolucionario, ha desarticulado todo sistema que ni el más anarquista, y sobre todo ha universalizado al pobre y sometido idioma. De lo contrario, si no fuera por el Messenger seguirían existiendo las faltas ortográficas y los dislates y las cacofonías. Y las jitanjáforas seguirían siendo jitanjáforas y no nuevos códigos de comunicación. Cosas del Messenger que ganan fuerza y en un tiempo se convertirán en el modus operandi ya no solo en la web sino en cada espacio, cada frontera física. O sea que, o aprendemos o nos vamos por un tubo. O comenzamos a dominar eso de que la “k” manda en todas partes o que reír ya no es escribir jajajaja como en el año de la pera, sino unas caritas bien GIF y cachacientas y divertidas.
Tiene su mérito: recordemos nuevamente, y por sólo un segundo para no llorar, lo complicado que era el mundo entero antes del MSN, o sea cuando trataba recién de Ser mundo. Cuando conocer gente se limitaba a las fiestas de sábado o una kermés dominguera de barrio. Con cuántas personas de otras partes del globo tenían contacto. La cantidad de papelería que se gastaba en la oficina, la escuela. Los memorandos, las esquelas, los partes, las invitaciones. Las llamadas telefónicas. Por eso digo, sin Messenger, a estas alturas, no hay mundo, y así lo han querido los miles de millones de Bill Gates. Porque el mundo es lo que el Messenger quiere que sea, y nosotros su más preciada herramienta.
Y sí pues, el mundo es eso. La posibilidad de estar “conectado”. De ser y estar IN, o lo que quiera que esa frase signifique. Y sobre todo, de tener el espacio, la ventana –nunca mejor dicho– desde donde se pueda dejar en claro qué soy, quién soy, en este pedazo de tierra. Entonces cuando a uno se le ocurre iniciar sesión, se topa como quien no quiere la cosa con múltiples ventanitas que aparecen y desaparecen anunciando el ingreso, totalmente IN de algún contacto. Y uno no tiene la menor idea de quién se trata y si Ser o No Ser, porque en vez de su nombre está la historia de su vida resumida en un poema nerudesco, una frase “ingeniosa” o la letra de alguna insípida canción. ¡Qué horror! La gente en el Messenger sencillamente ya no tiene nombre, tiene voz.
Y voz huachafa [3].
Sin embargo es algo que no importe ni incomode, porque todos entran al ruedo. Todos se someten a las reglas de los emoticones, de las figuritas formadas con arrobas, guiones y apóstrofos, de los inoportunos zumbidos (como si no se dieran cuenta que si le hablas a alguien y no te responde es porque no tiene ganas de seguirte el tema). Y entonces comienza tu ruina, el final de tus días. Y el Messenger se adueña de tu alma. Y te transformas en un contacto felizmente globalizado. Sin escapatoria, sin salida. ¿Acaso no se han preguntado cuántas personas en todo el mundo deben estar “conectadas” a la ventana del MSN? ¿O no han visto lo esqueléticas, lo flacuchentas que son las kermeses hoy en día?
Por eso la eternidad de este nuevo mandamás. Por eso su gran éxito, que nadie se atreve a discutir. Yo no sería capaz de cerrar mi ventana. Estoy supeditado a ella. Vivo a su merced. Y no puedo quejarme. Soy uno más que aprendió a escribir con k y con z. Soy uno más y dos-puntos-d. Me someto feliz y contento. Ha nacido el nuevo rey.
---------------------------------------------------------------
[1] Así eran aquellos tiempos y lo siento por los nostálgicos. Aquí tranquilamente puede aparecer esa voz crítica y melancólica, la de los que guardan el cariño por el rito de una carta escrita a mano, por la pasión a las misivas, un género tan literario y protoromántico como cualquier otro. Y se acepta. Pero la verdad es que las cartas a mano y yo nunca nos llevamos bien. Redactar cartas fue siempre un sufrimiento, un parto frustrado. Y terminaba apuntando algo en ellas para no enviarlas en blanco.
[2] Sólo imagínense que en vez de poder conversar con alguien a quien no conocemos porque sencillamente yo no la acepté como contacto ni tú tampoco, pero ahí está y le preguntas quién eres y te responde que quién eres tú y cómo te llamas y cuántos años tienes y cuándo nos vimos en el Parque Kennedy. Sólo imagínense que en vez de eso tienes que conocerla en la calle, cambiarte, perfumarte y gastar dinero porque así era antes, y encima no hay emoticones a la mano que puedan ayudarte. En fin, nada como hacer todo desde casa. Incluso no admitir.
[3] Porque son huachafas –que eufemísticamente la RAE traduce como un peruanismo que significa cursi—todas esas letritas, ese listado de contactos que en vez de un simple nombre, tan contundente e identificable, tienen cuarenta líneas con las letras de Christian Castro o Ricardo Arjona. ¡El fin del mundo!



12 Comentario(s):
Y con tu novia no hablas por internet? Te recuerdo que fue algo que ni te imaginarias que te pasaría... y ni me mencionas...ay jesus jesus
Por
La Colorá,
septiembre 28, 2006 6:59 PM
Recordar la vida sin msn... infeliz es lo primero que se me ocurre. Aunque debo admitir que mi adolescencia empezó justo en el auge de este invento, así que podría decir que no sufrí mucho los años anteriores. Felizmente. No imagino a las personas de más de veinte años viviendo sin este maravilloso mundo de las K`s, Z's y emoticones que, verdaderamente son bien "alucinantes"
Por
Jorge,
septiembre 28, 2006 9:07 PM
Me has dado en la yema del gusto jesús. He recibido calificativos que van desde "adicta al msn", hasta maniática msn pasando por un sin fin de adjetivos. Peo tengo que decir que el msn me ha permitido conocer más a las personas que creía que conocía y es que realmente puedo entablar conversciones hasta las 4 am, cosa que no se podría si el rey msn no existiera.
Me ha salvado de apuros con el pase de archivos y un sin fin de cosas más....y quien puede negar sus beneficios...creo que nadie.
Por otro lado,que pasa jesus que ya no escribes tus textos levanta ego ahh y una cosa más ya queremos que salga Arte facto ....no la hagan larga!
Por
Valeria,
septiembre 28, 2006 11:01 PM
Con mi novia también charlo, claro que sí. Y lo de Arte Fakto, échale tierra,
Por
Jesús Risco Rojas,
septiembre 29, 2006 7:23 PM
oe conmo que hechale tierra...no sea pesimista pesssss
Por
Valeria,
septiembre 29, 2006 11:10 PM
Me parece que todas las cosas que dijo coinciden.
Hasta la manera de gilear cambia. Creo que mi generación fue una de las últimas en pedir el fono y llamar a la tarde siguiente para.. no sé conocer mejor con quién se trata.
Aunque... tiene sus ventajas también, como todo en la vida.
Por
Renato "el que se parecía a Lennon" Chumbiauca,
septiembre 30, 2006 1:01 AM
ahh el msn es toda una herramienta, yo tengo internet desde ufffff desde hace mil años! y antes del msn se usaba el ICQ o el mirc (si eske stabas aburrido i te metias a webiar un rato), el msn simplemente es una adiccion, a veces tengo que desawebarme (perdonen la palabra) pq si no muero! tengo que star todo el rato sin conexion para poder sentir que de verdad el msn no me hace falta, hasta ke claro, se conecta esa persona ke sta al otro lado del oceano y tengo que ponerme en 'no disponible'
las cartas jamas seran suplantadas, a menos claro, por un wen mail, justo ahora me voy a poner a escribir dos ke van a spaña, y seguro luego seguire en el msn haciendo NADA, pq la verdad eske nose como se pasa tan rapido el tiempo pegada a esta computadora. es hora de ponerme sin conexion otra vez.
chau :)
Por
Daniela,
octubre 02, 2006 3:10 PM
El msn se ha convertido en una necesidad, puedes conversar, enviar documentos y mucho más. La tecnología ha hecho que el ser humano dependa de ello. Y me parece genial, me ha facilitado la vida. Nelly
Por
Anónimo,
octubre 17, 2006 6:14 PM
y es que nadie puede vivir sin el msn, es cierto, hablando de ese tema te invito a que leas mi blog, que justamente trata sobre el mundo del MSN...
Por
BoNo,
junio 28, 2007 1:45 PM
el Mundo del MSN, si pues sin duda alguna ha modelado de manera distinta el modo de relacionarse, ahora y no pides el telefono, ahora solo pides el mail y el MSN para que lo mas rapido posible te contactes con aquella persona por diversos motivos o circunstancias. Sin embargo debemos reconocer que aquellos que aun mantienen o procuran mantener el culto a la escritura a mano, ahora mas que nunca marcan esa diferencia, pq no habra nada mas romantico y nada mas tierno que recibir un sobre con una carta en su interior, abrir la hoja y leer poco a poco su contenido, escribir a una enamorada, a tus padres, a tu familia toda, a tus amigos con una carta siempre marcara la diferencia por mas que escribas kbytes, o Mbytes o Gigabytes de mails. saludos.
Por
Anónimo,
julio 10, 2007 10:16 AM
Casi casi de acuerdo. No sé si todavía sea tan romántico escribir a mano. Lo veo más un suplicio.
Gracias por los saludos.
Por
Jesús Risco Rojas,
julio 10, 2007 10:20 AM
Pues no. "Sin msn no hay posada". Yo me considero adicta al msn. Ese ágape. Cuando estoy en casa mi pc no se apagará JAMÁS, y claro, msn abierto, No disponible ( y es que no me gusta que me zumben, xq te cambia la ventana, y el súper-hiper-recontra-archi-ya-no-ya textazo que estabas escribiendo en la otra venta-la de mi amor a la distacia, corazón-queda en el aire, ya q luego del zumbido terminas escribiéndole a la nada, y esa cojuda no sabe hacer copy-paste). Además, tengo que decir que el MSN es una bendición, no sé si de Dios-aunque tengo un 99% de seguridad que sí-o de todos los angelitos, santos-incluyendo a Melchorita, esté o no aceptada x el vaticano- y de las almitas benditas del purgatorio y hasta me atrevo a poner a la Virgen de Guadalupe. Pero si, es una bendición. ¿Cómo podría entoncés quedarme dos días enteros haciendo videoconferencia con el amor de mis días??, ¿cómo, cómo??...si él está en Madrid y yo en Lima.¿Cómo podría hacer mis trabajos grupales de la universidad, desde la comodidad de mi casa y en pelotas?,¿Cómo podría decirle a mi compañera que me pase su info pe', es que he estado maaaaaaaaaaaaaal, recién puedo conectarme?, xq eso si, el msn tiene su lado HIJODPTA. Y existe esa herramienta: NO ADMITIR, q, i must confess, me salva de unas gruesotas. Como ahora que tengo a los pocos contáctos (hace una semana elimine a unos 300, qdandome con 150, d los cuales pretendo deshacerme de 100)que he decidido poner SIN ADMISIÓN. Y es que ando enamorada, y sólo tengo manos pa' él,¿no, mi amor?. Ahora que trabajo y estudio-maldición- sólo me quedan dos días de MSN a la semana, días brutales.
El msn es pata. es amigo, es causita...mi mejor amiga se mudo a Connecticut pero es como si no se hubiese mudado, así de exágerada me pongo, y es que comemos juntas, vemos tv juntas, escuchamos música, leemos y hasta hacemos, a veces, la sientecita...
El msn es tu "ice breaker",xq, q es más fácil, tirarte a alguien o decirle: "alucina brother, q me das ganas", y si no se lo dices le envias el iconito sigt: (tire)y si si sisisiii..qué icono para más exácto, si, así esta mi cara ahora mismo..claaaaaaaaro, eso es lo que siento, igualito.
Por último, qué no te daría yo msn!!!
¡¡QUE ME ENTIRREN CON UNA PC CON BANDA ANCHA!!
Por
Eve,
abril 29, 2008 1:04 PM
Escribe un comentario
<< Página principal